Estaba con mi mujer poniéndonos hasta el culo de bacon. Nos encanta ir a comer Mookata. Mookata es algo muy típico de Tailandia, donde te ponen una especie de plancha/barbacoa redonda con surcos para sopa en los bordes. Eso se pone encima de carbón y lo siguiente es comenzar a poner carne, verduras, gambas y …
Estaba con mi mujer poniéndonos hasta el culo de bacon.
Nos encanta ir a comer Mookata.
Mookata es algo muy típico de Tailandia, donde te ponen una especie de plancha/barbacoa redonda con surcos para sopa en los bordes. Eso se pone encima de carbón y lo siguiente es comenzar a poner carne, verduras, gambas y todo lo que pilles.
Total, que es algo que solemos hacer solos, sin la niña, porque disfrutamos de un tiempo solos y podemos tener conversaciones profundas.
Miro a mi mujer y le suelto de golpe: Después de llevar conociéndome durante 2 años y haberme visto en mis más y en mis menos. ¿Cuál crees que es el principal bloqueo que tengo ahora mismo en la vida?
Me mira con cara de WTF!!??, respira profunda y tranquilamente y me dice:
— “Piensas demasiado”
— ¿Pienso demasiado?
— Sí, piensas demasiado las cosas. Estás continuamente pensando en cuál es tu problema principal y cuál es la mejor solución, cuando en realidad no tienes ningún problema, no tienes que arreglar nada en ti porque está todo bien tal y como está.
Yo me quedo bastante atónito porque podía intuir que eso era lo que me estaba bloqueando, pero escucharlo de boca de tu pareja le da más peso que rumiarlo en tu cabeza.
— ¿Y por qué crees que pienso demasiado?
< Hago un inciso para que entiendas la mente analítica de un hombre que intenta por todos los medios encontrar la mejor solución lógica a un problema que posiblemente se ha inventado o que no es en realidad un problema. >
— Piensas demasiado porque todo lo que te dices a ti mismo que te pasa o que tienes que cambiar son excusas para quedarte tal y como estas y no convertirte en la persona que realmente quieres ser.
Eso me dejó chorreando, como si me hubiera tirado un cubo de agua fría.
¡ZAS!
¡¡Espabila!!
Una vez más, mi intuición y mi búsqueda constante por encontrar la respuesta ya me habían dado indicios de que el problema principal era que estaba intentando encontrar problemas donde no los había.
A base de rumiar constantemente en mi mente qué me estaba frenando para lanzar mi proyecto personal, intentando detectar cuál era ese problema raíz que me estaba impidiendo pasar a la acción y hacer lo que quería hacer, había entrado en un bucle constante de sobre-análisis y pensamientos que me estaban dejando totalmente paralizado y con ansiedad.
Había hecho cientos de cursos de desarrollo personal, salud, productividad y negocios.
Había calculado todos los informes habidos y por haber con mis datos (carta natal, diseño humano, gene keys, eneagrama, test de personalidad de myer briggs, etc.)
Había estado temporadas enteras siendo completamente estricto conmigo mismo, cumpliendo listas de hábitos con disciplina y consistencia.
Había leído decenas de libros de biohacking, optimización personal, salud, deporte, nutrición, bienestar, psicología, hábitos, comportamiento humano, productividad, hipnoterapia, manifestación, felicidad, negocios, etc.
Había hecho ejercicios para descubrir mi propósito, mis talentos, mis sombras, mis creencias limitantes, mi vocación, mi vida ideal, etc.
Había visto miles, vuelvo a repetir, miles de vídeos en Youtube relacionados con todos esos temas.
Había mantenido miles de conversaciones con inteligencias artificiales personalizadas con todos los datos sobre mi (incluidos 7 años de entradas de mi diario personal)
Estaba completamente obsesionado.
Para mi, Netflix, los videojuegos, o cualquier forma de consumir el tiempo que no fuera estar consumiendo información “útil” era una completa pérdida de tiempo.
7 años de búsqueda incansable en los que intenté lanzar algún proyecto propio, sin éxito, obviamente.
Y mi mujer, mientras ponía unas tiras de bacon en la plancha me había dicho:
— “Piensas demasiado”
7 años pensando demasiado.
7 años intentando encontrar el problema.
7 años intentando encontrar la solución.
7 años bloqueado, pensando mucho y actuando poco.
¿Cuántos años más iba a pasar pensando demasiado?
Durante todo ese tiempo estuve sintiendo ansiedad por la incertidumbre del futuro.
Sintiéndome mal porque no estaba siendo lo suficientemente valiente como para lanzar mi proyecto personal.
Sabía mucho sobre mi, eso sí, pero no me estaba permitiendo actuar.
Porque desde dentro sabía que era mucho más seguro y cómodo estar buscando problemas y respuestas desde mi cueva, que salir ahí fuera a mostrarme tal y como era y tomar absoluta responsabilidad sobre mi vida.
Tuve un profesor de programación en la universidad que solía decir siempre: “Quien piensa pierde”
Vaya si tenía razón.
Entonces, ahora que ya sé que no quiero pensar tanto, ¿qué hago?
2 cosas simples:
ACTUAR (aunque no todo sea perfecto y pueda fracasar)
y
SENTIR (aunque vengan sentimientos incómodos o duros)
¿Y qué estoy haciendo para dejar de pensar tanto?
MEDITAR más.
P.D. Si te sientes identificado y eres una persona que suele pensar más de la cuenta, quédate por aquí cerca… 😉
