Sobre mi

MapaInternoSobre mi

¿Como termina un ingeniero informático viviendo en Tailandia y creando un proyecto sobre astrología, diseño humano y prácticas somáticas?

 

Todo comenzó un día cualquiera de Enero de 2020.

 

Unos meses atrás (en Septiembre de 2019) había dejado absolutamente todo lo que me ataba a mi anterior vida.

El trabajo fijo seguro en una gran empresa.

Una relación de 3 años y medio.

El piso en el que vivía con mi pareja.

Un proyecto online conjunto que tenía con mis amigos.

A mi familia decepcionada.

¿Por qué?

 

Porque llevaba 33 años viviendo con máscaras.

 

Había pasado toda mi vida cumpliendo expectativas. 

Las de mis padres. Las de mis parejas. Las de la sociedad. Las del «ingeniero exitoso» que debía ser.

Desde fuera, todo encajaba perfectamente. 

Carrera universitaria, trabajo estable, relación seria, piso propio. 

El checklist completo del «éxito adulto».

Pero por dentro, no tenía ni puta idea de quién era yo realmente.

Ni qué quería. 

Ni qué me hacía feliz. 

Ni siquiera qué sentía la mayoría del tiempo.

 

Solo sabía ejecutar el programa: levantarme, ir al trabajo, cumplir, sonreír, repetir.

Y lo peor: mi cuerpo lo estaba pagando.

Vivía con una tensión constante en el pecho que nunca se iba. 

Ansiedad de fondo 24/7. 

El sistema nervioso siempre en alerta, esperando el siguiente problema que resolver, la siguiente expectativa que cumplir.

 

No me permitía ser yo mismo porque tenía un miedo acojonante.

 

Miedo a decepcionar. 

Miedo a que me juzgaran. 

Miedo a que me rechazaran si mostraba quién era realmente debajo de las máscaras.

Así que seguí fingiendo. Hasta que mi cuerpo dijo basta…

 

…y lo dejé todo.

 


Ahora estaba en una ciudad al norte de Tailandia, sentado en la mesa de un coworking con nuevos amigos, sin mucho que hacer, pero con mucho que explorar.

 

Por primera vez en mi vida, nadie esperaba nada de mí.

 

Ese día, me viene mi amigo Danny —que lo acababa de conocer semanas atrás— y nos propone a unos pocos hacer un viaje de LSD en las montañas de Chiang Mai.

¡¡¡DROOOOOGAAAAASSS!!!

Para mí las drogas eran y habían sido un NO NO desde siempre, aunque luego me ponía como los piojos bebiendo alcohol (que es otra droga).

Total, que Danny nos explica que el LSD no es una droga más. 

Es una sustancia psicodélica que altera tu estado de consciencia. Y a diferencia de las demás drogas, no se usa de manera recreativa, sino como un viaje interior de auto-descubrimiento.

En esos momentos, estaba comenzando a descubrir quién era yo realmente.

Porque hasta que lo dejé todo, había estado viviendo en piloto automático. Viviendo una vida que hacía feliz a otras personas, pero que a mí me dejaba completamente vacío.

 

Así que me dije: ¡qué cojones, vamos a probarlo!


Al día siguiente reservamos un complejo entero en mitad de las montañas de Chiang Mai. 

Los cuatro amigos, naturaleza, cero expectativas, solo el momento presente.

No te puedo explicar la experiencia con palabras.

Lo que sí te puedo decir es que en ese momento me vi a mí mismo sin máscaras por primera vez en 33 años.

 

Vi toda la mierda que había cargado para encajar. 

Todas las veces que me callé lo que sentía. 

Todas las decisiones que tomé desde el miedo al rechazo, no desde lo que realmente quería.

Y también vi algo más: 

que cuando dejaba de resistirme a ser quien era, todo fluía.

 

Mi mente cuadrada de ingeniero informático cambió para siempre ese día.

Comprendí que había cosas que no se pueden explicar lógicamente, pero que están ahí. 

Y la más importante: que todo es energía. Y cuando cambias tu energía interna, cambia tu realidad externa.


Durante los siguientes meses comencé a interesarme por la astrología.

Varios meses después, estaba trabajando como programador web freelance y en una de las reuniones con mis clientes, les hablé de mi experiencia y de mi nuevo interés.

Dio la casualidad de que tenían una amiga astróloga especializada.

Semanas después, esa persona me había enviado mi Carta Natal Astrológica.

Cuando comencé a leerla, mi cerebro explotó.

¿Cómo cojones sabía esa persona tanto de mí si ni siquiera nos conocíamos?

¡¡¡BRUJERÍA!!!

La leí unas 10 veces. 

Estaba completamente impresionado.

Esa carta describía cosas de mí que yo intuía por dentro pero que había enterrado bajo capas de «deberías» y máscaras sociales.

Sabía cosas que yo no me había permitido reconocer. 

Me había desnudado completamente por dentro.

Cuando hablé con ella por Zoom y empezó a hablarme como si me conociera mejor que mis padres, todo encajó.

 

Hay una verdad interna en cada persona. Y cuando escuchas algo que resuena con esa verdad, tu cuerpo lo sabe.


Desde ese momento todo cambió para mí.

Me embarqué en un viaje de curiosidad: astrología, Diseño Humano, Gene Keys, prácticas somáticas, espiritualidad.

Investigué una y otra vez mis datos (desde mi mente lógica de informático) para conocerme un poquito más cada día, sintiendo cada información desde dentro para reconocer si era verdad para mí o no.

 

Con el tiempo fui descubriendo (o más bien, reconociendo) mis talentos reales. 

Mi vocación

Mi propósito

Mis bloqueos

La mejor manera de sentir paz desde dentro.

 

Y algo mágico empezó a pasar: 

cuando me permitía ser yo mismo, sin máscaras ni disculpas, mi vida mejoraba drásticamente.

La tensión crónica en mi pecho desaparecía. 

La ansiedad bajaba. 

Mi cuerpo se podía relajar por primera vez en años.

 

Y es ahí cuando empecé a atraer exactamente lo que merecía.

No porque «manifestara» nada forzando. 

Sino porque cuando dejas de fingir, te conviertes en un imán natural para lo que está alineado contigo.

Conocí a mi mujer (que me ve y me ama por quien soy de verdad). 

Tuve una hija. 

Comencé a construir una vida y un trabajo que me llenaban más el alma. 

Comencé a atraer amistades reales, no superficiales.

 

Todo eso llegó cuando dejé de intentar ser quien creía que debía ser y me permití ser quien ya era.


Esas herramientas me ayudaron a comenzar a alinearme con mi propósito. 

A aceptarme tal como soy sin necesidad de cambiar nada. 

A entenderme con mi pareja totalmente. 

A estar más presente y ser un mejor padre para mi hija. 

A comunicar mis sentimientos con calma y poner límites sanos.

Me cambió la vida por completo. 

 

Pero saber quién eres no es suficiente si tu sistema nervioso sigue operando en modo supervivencia.

 

Podía leer mi carta natal 100 veces. 

Podía conocer mi Diseño Humano al dedillo. 

Pero si mi cuerpo seguía cargando 33 años de tensión, miedo y programación automática, nada iba a cambiar de verdad.

 

El mapa te muestra el camino. Pero tu cuerpo tiene que sentirse seguro para caminarlo.

 

Así que tuve que hacer el trabajo duro: reprogramar mi sistema desde abajo.

Eliminar toda la basura que había acumulado. 

Las creencias limitantes que me decían:

«no eres suficiente», 

«tienes que esforzarte más», 

«si eres tú mismo te van a rechazar». 

Los patrones automáticos que me hacían reaccionar desde el miedo, no desde mi verdad.

 

Me metí de lleno en prácticas somáticas y herramientas de reprogramación subconsciente.

Breathwork, yoga, tapping etc. para liberar la tensión acumulada en el cuerpo. 

Hipnoterapia y meditación para reprogramar las creencias profundas que ni siquiera sabía que tenía.

 

Porque no se trata solo de entender quién eres. Se trata de crear seguridad interna para permitirte serlo.

Ese fue el verdadero cambio. No solo conocerme, sino liberar mi cuerpo del piloto automático y la supervivencia constante.

 

 

Y no voy a ser un hipócrita ni un fantoche y no te voy a decir que mi vida ahora es de color de rosa y que todo es perfecto.

NO.

Sigo teniendo desafíos.

Sigo enfrentándome diariamente a mis bloqueos y miedos.

Pero ahora, cada día que pasa, sé un poquito más quién soy. 

Y sé qué camino tengo que transitar.

 

Casi 6 años después de esos momentos decidí que, aunque me diera miedo, sentía que quería compartir todo lo que estaba aprendiendo con el mundo.

Durante todos esos años seguí programando, creando aplicaciones de manera lógica y estructurada, resolviendo problemas; a la vez que seguía avanzando en mis descubrimientos.

 

 

Es por eso que hoy estás aquí leyendo esto.

 

Después de mucha indagación personal comprendí que mi mayor regalo al mundo era crear herramientas para que otras personas también pudieran:

Quitarse las máscaras.

Dejar de vivir en piloto automático.

Permitirse ser quienes realmente son.

Interiorizarlo en el cuerpo.

Y experimentar el magnetismo natural que viene cuando vives desde tu verdad.

 

Porque yo pasé 33 años fingiendo. 

Y vi cómo mi vida se transformó completamente cuando dejé de hacerlo.

 

Ese es el propósito de este proyecto.

Ayudarte en tu camino de autoconocimiento para que un día mires hacia atrás y digas: 

«¡Vaya viaje!»

 

Con cariño y amor.
Alberto

Mapa Interno
Política de privacidad

Utilizamos cookies propias y de terceros para fines analíticos y para mostrarte publicidad personalizada en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas).